“Cuando canto, pienso en mis ancestros…”

Written by andresin. Posted in Prensa

Con 16 años cantó con la big band de Johnny Tylor, y con 17 años se presentó al casting en el que la eligieron para entrar en The Supremes (donde cantaron antes Diane Ross, Mary Wilson, Florence Ballard…). Una de las giras la trajo a España, y ha acabado instalada aquí, grabando discos, dando conciertos e impartiendo clases en el Institut de Gospel de Barcelona (institutgospel@yahoo.com). Michael Jackson fue su ídolo de juventud y hoy lo es Stevie Wonder, “porque es un poeta, como Serrat lo es aqui”. Green canta todos los registros de la música negra, “de la que salió casi todo en el rock y el pop”, afirma, y le gusta también le rap de Laura Hill. Mónica Green vive sumida en la música, así que no es raro que su hijita de seis años toque el piano de oido y cante.

Su tatarabuela era esclava?

Se llamaba Henrietta, y en su juventud se abolió la esclavitud en Estados Unidos. Sus padres, pues,fueron esclavos casi toda su vida.

¿Hay recuerdos familiares de esa época?

¡Sí! Siendo niña me contaron la historia de una prima de Henrietta: harta de su amo, quiso escaparse, pero la atraparon. Le ataron las manos a un caballo y los pies a otro. Los espolearon…, y así la descuartizaron.

Y sabe algo de la vida de Henrietta?

Conservamos fotos suyas. Tenía mezcla de sangre negra y de india cheroqui. En mi familia ha habido mezcla, además, de sangres irlandesa y judía.

Alabo el resultado.

Gracias.

Aunque debió de ser una mezcla a caballo de mucho sufrimiento, supongo.

Imagínese: ¡los esclavos tenían que pedir permiso al amo incluso para cantar mientras trabajaban en los campos! Cantando, aliviaban su pesar, su opresión. Eso es el gospel justamente: cantarle tus penas a Dios.

Pero al Dios de los blancos…

Sí, pero fue una gran cosa para los negros que se les permitiese asistir a la iglesia: ¡se les reconocía así que tenían alma!

¿Se ha cantado gospel en su familia?

Mi abuela Maggie ha sido cantante toda su vida, sobre todo de jazz. Fue una rebelde: se fue pronto de casa para cantar por ahí, en una época malísima para hacer eso.

¿Por qué malísima?

Porque a los negros se los trataba como a perros. Entraban y salían por la puerta de servicio en los locales para cantar, se les malpagaba, se les escarnecía y despreciaba…

Estaban para entretener y nada más.

Eso. No se los consideraba. Mi abuela aún me dice: “¡Qué diferente es para ti, Mónica, de lo que lo era para mí!”. Si iban de una ciudad a otra y se les estropeaba el coche en la carretera… ¡ningún blanco paraba a ayudarlos! Y, encima, una mujer dedicada a cantar era una perdida, casi una puta a los ojos de los propios negros, de su misma gente…

Pues tuvo mérito su abuela…

Sí. Cantando en uno de esos locales fue donde conoció a mi abuelo, que tocaba allí el bajo y también órgano, guitarra…, cualquier instrumento: ¡era muy bueno! Mi abuelo tocaba jazz con Louis Armstrong en locales de Harlem, eran muy amigos.

¡El gran Louis Armstrong!

Sí. Pero mi abuelo me contó que Louis Armstrong no era tan simpático como parecía por las fotos, siempre con esa gran sonrisa… ¡Que tenía bastante mala uva, vamos!

Lo de la sonrisa era sólo para las fotos.

Claro. Los negros siempre debían sonreír con muchos dientes y abrir mucho los ojos.

Con todos esos antecedentes familiares, lo tenía usted fácil para ser cantante.

No crea. Mi madre tuvo su primer hijo a los 16 años, yo soy la quinta de 11 hermanos, y mamá se dedicó sólo a la casa, y papá era militar, y no le hacia gracia que yo cantase.

¿Y cómo empezó usted a cantar?

En el colegio yo me escapaba siempre de la clase de matemáticas. El director del colegio me dio una opción: asistir a clase de música en vez de matemáticas. Y allí empecé…

¿Y su abuela Maggie no le influyó?

Sí, porque durante una temporada mis padres me enviaron a vivir con ella, y la oí cantar y la acompañé a algunas actuaciones. Mi abuela fue muy inspiradora para mí, sí.

¿Y tenía además algún ídolo, un modelo?

Michael Jackson. ¡El número uno, el más grande, el rey del pop! Era el artista total. Cantaba, bailaba, actuaba… ¡Arte puro!

¿Qué piensa de él hoy en día!

Que se ha extraviado mucho…

¿Extraviado?

¡Con lo guapo que era antes de hacerse todas esas operaciones en la cara..!

Y lo de la piel…

¡No, en eso él no tiene culpa! Es una enfermedad, una despigmentación. De verdad, yo le vi de cerca en una actuación cuando empezaban a salirle ronchas blancas en la piel…

¿Le conoce personalmente?

No. Sí conozco a su padre, Joe, el creador de The Jackson Five. Yo actuaba en Acapulco con The Supremes y estaba en mi habitación cuando alguien que decía ser Joe Jackson quería verme. Pensé que era la bromita de un amigo, pero abrí la puerta, ¡y era él!

Ese tipo maltrató al pequeño Michael…

Estuvimos hablando de lo de la piel de su hijo, y a mí me pareció un señor la mar de simpático, bromista, muy normal…

¿Usted ha sentido el racismo alguna vez?

Una vez, al salir de una actuación en Alabama, había unos agujeros en la chapa de la furgoneta. Alguien la había tiroteado…

¿Se puede cantar gospel sin ser esclavo?

El sentimiento auténtico era el de ellos, sí, pero cuando yo canto gospel pienso en mis ancestros… y entro en ese sentimiento.

¿Sigue vivo ese sentimiento en su familia?

Mi madre, en los años 60, se hizo musulmana, siguiendo el Black Power de Muhamad Elija. Más que de una pulsión religiosa, se trata de una forma de contestación social, política, contra los blancos. Lo entiendo: ¡cuando yo nací, los negros no tenían aún derecho a voto! Lo tienen hace sólo 38 años…

Y usted, ¿siguió el camino de su madre?

Hasta los 14 años, sí. Pero me resultó tan cargante esa insistencia en que los blancos eran diablos, malos… Me harté, me aparté.

Acabo: hágame su análisis de Beth, la cantante eurovisiva de “Operación Triunfo”.

Me gusta su voz, pero más su actitud fría, reposada: la veo con la cabeza en su sitio y los pies en el suelo. Y ése es el consejo que me dio mi abuela cuando empecé en esto: “Tú ten siempre los pies en el suelo”.

Mónica Green. Cantante de Gospel.
Tengo 39 años. Soy una negra norteamericana, tataranieta de esclavos: nací en Rochester (estado de Nueva York) y hoy vivo en Sant Pol (Barcelona). Soy cantante, estuve en The Supremes. Tengo pareja y tenemos una hija, Monica (6 años). Soy liberal, de centro. Creo en Dios, soy evangelista, hija de musulmana del Black Power.

La Contra 8 de Marzo del 2003 (La Vanguardia)

Víctor-M. Amela

-Barcelona-

Valía menos que una silla

Written by andresin. Posted in Prensa

Hace 16 años creó el grupo “The Black and White Gospel Singers”. Su gospel es original y mestizo; profundamente artístico y poderoso. He preguntado muchas veces de donde viene ese poder de la música afroamericana. Emmanuel me lo ha explicado. Cuando los esclavos llegaban a América y eran desgranados, separados, aislados, el gospel los volvía a reunir. Cuándo la Iglesia les negó la categoría de hombres, le pidieron a Dios que les devolviera el alma cantando gospel. Ahora Emmanuel canta mientras lo entrevisto y esa mezcla de alegria arrebatada y tristeza no encuentra resistencia. El Instituto de Gospel de Barcelona tiene un precedente en lablanca Europa, lo montó él en Marsella: “La música tiene el color de tu alma, ¿tú sabes cuál es?”

¿Hacía tanto calor como hoy?

Más. mucho más. Pero mi mundo era verde y yo no llevaba camisa, ni zapatos …, salvo los domingos.

¿Los domingos sÍ?

sí, los domingos me ponia zapatos lustrosos y camisa blanca, como todos los niños de Camerún. El domingo era un gran día, muy diferente a cualquier domingo en Europa.

¿Por qué?

Allí ése es un día feliz. La gente se viste, se arregla, porque van a una fiesta y cantan. Cantan sin timidez durante tres o cuatro horas. En cada iglesia hay varios coros: el de las mujeres, el de los hombres, el de los niños, el juvenil, …

¿Y usted con quien iba?

Con mis padres, ambos eran maestros y tubimos muchos destinos, pero yo siempre pertenecí a algun coro de gospel hasta que me fuí de Camerún, a los 20 años.

¿Por qué abandonó ese mundo?

Quería estudiar y me fuí a Francia. Terminé la carrera de Económicas, pero cuando empecé mi tesis para doctorarme, me di cuenta de que la economía era un sistema dominado por los poderosos que no favorecía a la gente de mi país. No me pareció ético entrar en ese circuito.

¿Mejor el gospel?

Conozco esa música desde antes de nacer y siempre me ha hecho llorar, incluso cuando no entendía las palabras porque todavía no hablaba inglés.

Ahora el gospel nos sería nada sin ustedes.

El gospel es una mezcla de varios periodos, ritmos, épocas, personajes e historias. Su idioma es el afroamericano, pero también el inglés y el francés, es una música que se deja influir. Arranca de las canciones protestantes de Europa, luego viaja a América y de América viaja a nosotros con su música.

Pero aquello no era gospel.

Bueno, los misioneros americanos que se instalaron en el sur de Camerún en los años veinte traían las maletas llenas de pertituras y canciones americanas, pero no quisieron hacer de la Iglesia camerunesa una Iglesia americana y nos dejaron libertad para que usáramos la música como quisiéramos.

Y la llenaron de vida.

La música se escindió en Camerún, por un lado los espirituales negros y por el otro el gospel, que tenía que ver con la religión, pero también con la cultura africana en los temas, ritmos y la litúrgia.

No debiéron ser ustedes los que acuñaron el término de “espirituales negros”…

Éramos seres libres y fuimos esclavizados. Nosotros sólo cantábamos para aplacar el sufrimiento. Cantábamos a la libertad y por un mundo mejor para todos.

¿El gospel sigue siendo música religiosa?

Personalmente creo que la historia que han vivido los afroamericanos en América es única. En toda la historia de la humanidad el ser humano no había llegado nunca tan abajo. Tal vez los judíos en la Segunda Guerra Mundial hayan vivido algo parecido. Pero no vayamos po ese camino…

Siga por favor, me gustaría entender.

De acuerdo; la gente de mi raza alcanzamos un punto en el que nos cuentionábamos a nosotros mismos, nuestra existencia, porque el mundo no nos reconocía como seres humanos. Incluso Dios, mediante la Iglesia, negó toda humanidad a los afroamericanos. En la escala de valores el negro estaba por debajo de los animales y por debajo de los objetos.

¿Hasta ahí llegamos?

Sí, esa era la ley del esclavismo; estaba escrito. Nos vendían como muebles, y valíamos menos que una silla. Pero no quiero hacer miserabilismo…, sólo quiero explicarle que los afroamericanos hemos llegado al fondo de la humanidad y que en ese lugar ya no existe nada; ni siquiera Dios existe.

Empiezo a comprender.

Nuestro Dios africano no nos pudo salvar de esa situación, y es justo ahí donde para mi nace el gospel.

Entonces es una música sagrada.

Nace del centro de la deshumanización y por tantod e la humanidad. Nace por encima de la religión, muy por encima. Hemos ido tan al fondo, tana bajo, que hemos encontrado lo que hace que el ser humano pueda seguir viviendo aun estando muerto.

¿Ése es el mensaje de la música?

Sí, el ser humano se ha encontrado a él mismo y lo ha hecho en la nada. A esa nada los místicos le llamaban Dios.

¿Se sigue componiendo gospel?

Ya no hay compositores de espirituales porque esa música corresponde al periodo de la esclavitud; pero el gospel está muy vivo. Hay gospel tradicional que habla de Dios y gospel que habla de la vida, de lo cotidiano, de la ética y de la dignidad. Precisamente en los textos de gospel donde no se ve escrita la palabra de Dios es donde más presente está.

¿Por qué?

Porque para un africano la vida es Dios.

¿Y para usted?

Lo que yo llamo Dios está en todo, y seguramente esta forma de concebirlo es sólo una pequeña concepción de Dios. pero me permite estar más en paz con todo el mundo, porque no juzgo.

¿Ve a Dios en esta mosca?

Sí, y lo veo en esta planta de plástico, en esta silla y en su forma de mirarte. Esta manera de explicare el mundo me permite estar en paz con lo que me rodea. Y esto es lo que me da el animismo y lo que el cristiansmo occidental no me ha dado. Sus iglesias, como ocurre con el islam, levantan una barrera entre los que creeny los que no, y a mí ésa me pareceuna visión limitada del mundo

Emmanuel Pierre Djob. Cantante y Guitarrista de Gospel.
Tengo 39 años. Nací en Camerún y vivo en Montpellier con mi compañera y mis dos hijos. Soy licenciado en Economía. Soy de izquierdas, pero intento pensar por mí mismo sin fiarme de las ideologías. Soy un cristiano animista. Quiero presentarles el Instituto de Gospel de Barcelona (93.226.46.86), que se inaugura en octubre.

LA CONTRA DEL 20 DE AGOSTO DE 2002. (LA VANGUARDIA)

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